1
Cipactli. El cocodrilo.
La etimología de
Cipactli equivale a decir el primer animal en la tierra, por eso es el símbolo primigenio de la tierra, como elemento y como planeta. Para los antiguos mexicanos los seres humanos estaban parados metafóricamente encima de un gran cocodrilo.
2
Ehecatl. El viento

Ehecatl, códice Borgia
Si el viento era la vida entonces
Quetzalcoatl fue la personificación de este elemento. En la ciudad de México Tenochtitlan tenia su templo cónico, una especie de pirámide circular. Desde este templo era visible el templo de
Tlaloc y de
Huitzilopochtli. La piramide circular de la zona arqueológica de Cuicuilco al parecer era el templo macro de
Ehecatl que al horizonte podía ver al
Popocatepetl, el volcán que humea, representación de
Tlaloc. Variados símbolos estuvieron asociados a
Ehecatl como por ejemplo: el caracol, la greca escalonada y la espiral.
3
Calli, la casa

Calli, códice Borgia
La casa era un día calendárico y a su ves el símbolo de uno de los cuatro años con los que se designaban a las 52 combinaciones para los años llamados
xiuhmolpilli.
4
Cuetzpalli, la lagartija

Cuetzpalli, códice Borgia
Era el símbolo del cuarto día del calendario. Los mayas optaron por el maíz. La lagartija era símbolo de virilidad. Si vemos a estos animalitos desde arriba veremos que extiende sus cuatro patas hacia los cuatro puntos cardinales. Es probable que por esa razón se le haya escogido como el cuarto símbolo. Además suele calentarse al sol por lo que esta asociado a esta estrella, denominada como el
nahui ollin,
cuatro-movimientos del sol, los cuatro puntos extremos por donde el sol surge y se oculta en un año. Los cuatro puntos son los solsticios vistos al amanecer y al atardecer.
5
Coatl. La serpiente.

Coatl, códice Borgia
La serpiente en el México prehispánico estaba asociada a Quetzalcoatl, el héroe cultural de América y en consecuencia a las bondades de su sabiduría. Quetzalcoatl significa la serpiente con alas preciosas, la serpiente voladora, una especie de dragón o la serpiente preciosa que se alza por los aires.
6
Miquiztli, la muerte.

Miquiztli, códice Borgia
La muerte o “el morir” es el sexto símbolo de la veintena prehispánica. Las personificaciones mitológicas de este día son
Mictlancihuatl y
Mictlantecuhtli.
7
Mazatl, el venado.

Mazatl, códice Borgia
El venado fue el séptimo día de la veintena. Este animalito fue muy venerado en la antigüedad y se le asoció al Sol. En algunos códices se le observa cargando a este astro en sus espaldas.
8
Tuchtli, el conejo

Tuchtli, códice Borgia
El conejo es el octavo símbolo de la veintena prehispánica. El conejo estuvo asociado a la luna. En algunos códices se le observa cargándola y en otros como la figura que se dibuja dentro de en luna llena.
La luna fue muy bien estudiada por los sabios
tonalpohuahquetl. Sabían a la perfección su ciclo sinódico y sideral. Con estos datos podían predecir eclipses de sol y de luna. Lugares como Tuxtla, Tuxpan, Tuchtepec, Tuxtepec, están relacionadas a la denominación del conejo. En Tepoztlan, región del estado de Morelos, el conejo fue elevado al rango de la deidad
ome tochtli, numen del pulque.
En el calendario prehispánico el conejo era, a la ves del símbolo de un día, símbolo de un año.
9
Atl, el agua

Atl, códice Borgia
Era el noveno símbolo del calendario y su deidad fue
Chalchiuhtlicue, la de las faldas de chalchihuites, piedras preciosas, color turquesa, las pulidas piedras de los ríos, las faldas azules también son una bella metáfora de las aguas de los ríos. Por eso esta deidad representaba al agua depositada en la superficie terrestre. En contraparte, su pareja era
Tlaloc, deidad del agua de los cielos presente en forma de nubes o en las altas montañas en forma de hielo o nieve.
10
Itzcuintli, el perro.

Itzcuintli, códice Borgia
Itzcuintli es la palabra nahuatl de la que se derivo la voz “escuincle” para designar a los niños de manera peyorativa.
El día 9-perro o
chicnahui itzcuintli era el día dedicado a
Chantico, la patrona de Xochimilco, la diosa del fuego del hogar. Era una deidad que estuvo asociada al planeta Venus y a los ciclos de 52 años.
11
Uzumactli, el mono

Uzumactli, códice Borgia
Este animalito era el onceavo de la veintena. Un enorme río del sureste mexicano lleva su nombre Usumacinta, río de monos, nace en Guatemala y desemboca en Tabasco.
El mono era el símbolo de la música y de la alegría. El emperador Moctezuma lleva su nombre
Motecuhuzumatzin.
En la leyenda de los soles cosmogónicos se cuenta que la humanidad, fabricada de madera de colorín por los dioses, fue trasformada en monos. Solo cuando las personas fueron hechas de maíz surgió el ser humano.
12
Malinalli, fibra de maguey.

Malinalli, códice Borgia
Malinalli es el símbolo doceavo de la veintena calendárica. Se le conoce a este símbolo con el nombre de hierba torcida o torcedura de un lazo.
La deidad
Malinalli llevaba un cordel de este material colgando en las manos. Si a
malinalli se le traduce como hierba torcida es porque el lazo se fabrica torciendo las fibras del maguey. En algunos textos del siglo XVI se le menciona con el nombre de “cierta hierba” porque no conocían a que hierba se referían nuestros antiguos mexicanos.
13
Acatl, planta de maiz y carrizo .

Acatl, códice Borgia
El carrizo es el treceavo símbolo del calendario prehispánico. Originalmente el símbolo colocado en la treceava posición debió haber sido el maíz. El investigador Enrique Florescano así lo refiere y documenta esta hipótesis en su libro
“el mito de Quetzalcoatl”.
El carrizo es una planta que por su parecido con el bambú también se le llama falso bambú, era uno de los símbolos esotéricos de Quetzalcoatl y en particular a
ce-acatl, uno carrizo, combinación calendárica del
tonalpohualli que iniciaba el segundo periodo de 52 días.
Ce acatl, día y año en el que nace y muere Quetzalcoatl, con la promesa de que regresaría.
En Xochimilco se le conoce al carrizo también con el nombre de otate,
otlatl en nahuatl. En los escritos del siglo XVI también se refiere a este símbolo con el nombre de caña. Llama la atención que en toda Mesoamérica el término caña se refirió mas al tallo del maíz que al carrizo y posteriormente a la planta de donde se extrae el azúcar, la caña de azúcar. Sin embargo esta última fue traída de África para su cultivo en América durante la época colonial. Hasta hace algunos años todavía era posible ver que en algunas regiones, dedicadas al cultivo del maíz, se vendieran las cañas dulces de cierta especie de esta planta, el tallo tenía una coloración morada y por la zona de Topilejo se vendían a las orillas de la carretera, era una caña para masticar y degustar, no era para producir elote o maíz. Topilejo, vocablo nahuatl deformado, estaba asociado al lugar de los topiles o jefes guardianes. Topilejo es una región aledaña al estado de Morelos, lugar en donde se cree que nació Quetzalcoatl.
Topil significa nuestro pequeño y era una denominación también para designar al bastón de mando de los líderes de un pueblo. Quetzalcoatl portaba su
topilli.
14
Ocelotl, el jaguar

Ocelotl, códice Borgia
El jaguar era el decimocuarto símbolo de la veintena prehispánica, era la representación de la noche ya que las manchas del jaguar representaban las estrellas y fue una designación para uno de los cinco soles cosmogónicos.
Ocelotl es el vocablo nahuatl para este felino y existe una población en México dedicada a este animal Ocelotlan, región de jaguares. En algunas zonas del sur de México se le llama también el tecuani y de ahí que
Tehuantepec, deformación lingúistica de
Tehuantepec, sea traducido como el cerro o la montaña del jaguar. En la rueda calendárica zodiacal, el jaguar tiene al símbolo de la lagartija como oponente debido a que este último animalito es débil. El jaguar entonces es la representación de la energía física por antonomasia.
Cuando el jaguar ruge en las selvas semeja el trueno que precede a la tormenta y por tal motivo se le asoció con
Tlaloc la deidad de la lluvia representada con colmillos de jaguar. Un simbolismo semejante a la deidad sudamericana de la cultura de
Chavin de
Huantar, contemporánea de los olmecas, en donde se han encontrado piezas esculturales llamadas cabezas clava, representaciones de la deidad de la lluvia. Por eso no es errónea la denominación que se le dio en su momento a la escultura del
Chac Mool, la deidad maya de la lluvia, cuyo significado es jaguar.
15
Cuauhtli , el águila

El águila fue el símbolo décimo quinto de la veintena prehispánica. Este majestuoso animal es el rey de los cielos, domina el vuelo y su vista incomparable hace de él un excelente representante del sol.
Cuando el águila descendía en su vuelo semejaba al sol en su ocaso, el atardecer. En lengua nahuatl esta representación corresponde al vocablo de Cuauhtémoc, el águila que desciende.
En el escudo nacional el águila representa al sol en su posición cenital. Este símbolo tiene como su oponente, en la rueda zodiacal vigesimal, a la serpiente y bajo una óptica naturalista se observa las oposiciones en cuanto a sus relaciones de fuerza; el águila devora a las serpientes. De manera que el águila y la serpiente representan una paradójica dualidad, dos animales unidos por una trágica realidad.
16
Cuscacuauhtli, el cóndor, el águila de collar

Cuscacuauhtli, códice Borgia
El rey de los buitres es en definitiva el cóndor, en nahuatl el águila de collar, porque esta gran ave posee un collar de fino plumaje alrededor de su cuello.
Cusca es collar y
cuauhtli es águila.
Los antiguos creían que el cóndor moraba entre los muertos y entre los sueños de los vivos. En el códice Borgia se le ha emparentado con el guajolote, debido quizá a que este animal estaba decorado con un
chalchihuitl alrededor de su cuello, su collar de piedras preciosas.
17
Ollin o si se desea Ullin, el movimiento

Ollin, códice Borgia
Fue el símbolo décimo séptimo de la veintena del
tonalpohualli y del calendario agrícola. Representa el movimiento del sol. Su símbolo opuesto es el venado, animal que en algunos códices se muestra cargando al astro rey. Es el venado dorado que equivale en términos metafóricos al sol.
18
Tecpatl, el pedernal

Tecpatl, códice Borgia
El pedernal fue el décimo octavo símbolo de la veintena prehispánica. Su diseño es un cuchillo o navaja hecha de piedra. Pareciera que este diseño esta formado por el área de intersección entre dos círculos.
El pedernal formó parte de las simbologías para los años prehispánicos. El primer año era la casa, el segundo el conejo, el tercero el carrizo y el cuarto el pedernal.
El pedernal forma parte del emblema nacional y en su escudo aparece como la piedra de donde surge el nopal pues en un año
ce tecpatl, uno pedernal, se inicio la fundación de México Tenochtitlan, fue el año cuando se colocó la primera piedra. Por eso el rito, de colocar la primera piedra cuando se inicia una construcción, sigue vivo entre los mexicanos.
19
Quiahuitl, la lluvia

Quiahuitl, códice Borgia
En
nahuatl el tiempo se dice
cahuitl un vocablo muy parecido para el que se designa a la lluvia:
quiahuitl.
La semejanza fonética es interesante y puede remitirnos a que en un pasado los dos significados, tiempo y lluvia, tuvieran los mismos fonemas. Hoy en día se dice “el estado del tiempo” para designar al estado del clima el cual siempre se asocia a la lluvia o a la falta de ella. El gran Tlaloc era el Popocatepetl, el volcán emblemático del Valle de México y a este volcán estuvo dedicado uno de los cinco soles cosmogónicos: El Sol de Lluvia, la lluvia de fuego.
20
Xuchitl, la flor

Xuchitl, códice Borgia
La flor fue el último de los símbolos de la veintena prehispánica. Esta colocada en el sitio número veinte y por esta razón el cempaxuchitl, o
cempohualxuchitl, tiene un enorme significado calendárico pues la etimología de esta flor representa a la flor vigesimal.
La flor era el símbolo sintético del
tonalpohualli. Un diseño cruciforme de la flor representa a la serie de los 260 días en su totalidad.