Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, miserere nobis. Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, dona nobis pacem.
Labels
Africa
America
Asia
bellum
Biblia
Buddha
Christianismus
climate
Deutsche
Deutschland
ecclesia
Édith Piaf
England
english
España
español
esperanto
Europa
français
France
historia
immisceretur
imperialism
India
Internet
IPA
Islam
Italia
Iudaismum
latin
lingua
litteris
mexica
México
musica
náhuatl
pacem
philosophiam
populus
propaganda
religionis
resistentia
Roma
scriptum
servitus
United Nations
United States
vim
Voltaire
wikipedia
Windows
ελληνική
Μεσοποταμία
Μυθολογία
Россия
русский
ישראל
संस्कृतम्
ประเทศไทย
대한민국
한국어
中国
日本
日本語
普通话
Showing posts with label México. Show all posts
Showing posts with label México. Show all posts
Saturday, April 8, 2017
Sunday, August 30, 2015
Chalchiuhtlicue
Chalchiuhtlicue (en náhuatl: chalcihuitlìcue, ‘la que tiene su falda de jade’‘chalchihuitl, jade; i, su; cueitl, falda; e, que tiene’)? en la mitología mexica es la diosa de los lagos y corrientes de agua. También es patrona de los nacimientos, y desempeña un papel importante en los bautismos aztecas. Preside sobre el día 5 Serpiente y sobre el tricenal de 1 Caña. Fue una de las figuras femeninas más importantes vinculada al líquido en la cultura mesoamericana. Chalchiuhtlicue fue considerada también como la más importante protectora de la navegación costera en el México antiguo.
En el mito de los cinco soles, ella alumbró al mundo en el Primer Sol, dominaba el cuarto mundo, en la era Cuatro-Agua. Durante su reinado el cielo era de agua, la cual cayó sobre la tierra como un gran diluvio a manos de esta diosa. Los seres humanos se transformaron en peces. Pareja o dualidad de Tláloc y con él fue madre de Tecciztécatl y rigió sobre Tlalocan. En su aspecto acuático, es conocida como Acuecucyoticihuati, diosa de los océanos, los ríos y todas las aguas que corren, así como patrona de las parturientas. Se dice también que fue esposa de Xiuhtecuhtli. A veces se la asocia con la diosa de la lluvia, Matlálcueitl.
En el arte, Chalchiuhtlicue se ilustra usando una falda verde y con breves líneas negras verticales en la parte inferior de su rostro. En algunos casos pueden verse niños recién nacidos en una corriente de agua que surge de sus faldas. Se la encuentra representada en varios manuscritos de México, incluyendo las placas 11 y 65 del Códice Borgia (precolombino), en la página 5 del Códice Borbónico del siglo XVI, y en la página 17 del Códice Ríos. Sus esculturas están generalmente hechas de piedra verde, como corresponde a su nombre.
En el mito de los cinco soles, ella alumbró al mundo en el Primer Sol, dominaba el cuarto mundo, en la era Cuatro-Agua. Durante su reinado el cielo era de agua, la cual cayó sobre la tierra como un gran diluvio a manos de esta diosa. Los seres humanos se transformaron en peces. Pareja o dualidad de Tláloc y con él fue madre de Tecciztécatl y rigió sobre Tlalocan. En su aspecto acuático, es conocida como Acuecucyoticihuati, diosa de los océanos, los ríos y todas las aguas que corren, así como patrona de las parturientas. Se dice también que fue esposa de Xiuhtecuhtli. A veces se la asocia con la diosa de la lluvia, Matlálcueitl.
En el arte, Chalchiuhtlicue se ilustra usando una falda verde y con breves líneas negras verticales en la parte inferior de su rostro. En algunos casos pueden verse niños recién nacidos en una corriente de agua que surge de sus faldas. Se la encuentra representada en varios manuscritos de México, incluyendo las placas 11 y 65 del Códice Borgia (precolombino), en la página 5 del Códice Borbónico del siglo XVI, y en la página 17 del Códice Ríos. Sus esculturas están generalmente hechas de piedra verde, como corresponde a su nombre.
Tlazoltéotl
Tlazoltéotl (en náhuatl: tlazōlteōtl, ‘diosa de la inmundicia’‘tla, prefijo; zōlli, inmundicia; téōtl, dios’)? Deidad de origen Huasteco, que en la mitología mexica es la diosa de la lujuria y de los amores ilícitos, patrona de la incontinencia, del adulterio, del sexo, de las pasiones, de la carnalidad y de las transgresiones morales; era la diosa que eliminaba del mundo el pecado y la diosa más relacionada con la sexualidad y con la Luna. En los códices se la representaba en la postura azteca habitual para dar a luz o a veces defecando debido a que los pecados de lujuria se simbolizaban con excrementos. Así como en otros códices aparece sosteniendo "la raíz del diablo", planta usada para hacer más fuertes los efectos del pulque (bebida relacionada con la inmoralidad) y disminuir los dolores del parto.
Era conocida como "la comedora de suciedad" debido a que se creía que visitaba a la gente que estaba por morir. La diosa Tlazoltéotl mostraba las contradicciones de algunos valores morales sobre la feminidad en la sociedad azteca: traía el sufrimiento con enfermedades venéreas y lo curaba con la medicina, inspiraba las desviaciones sexuales pero a la vez tenía la capacidad de absolverlas, y todo ello siendo diosa madre de la fertilidad, del parto, patrona de los médicos y a la vez diosa cruel que traía locura.
Era conocida como "la comedora de suciedad" debido a que se creía que visitaba a la gente que estaba por morir. La diosa Tlazoltéotl mostraba las contradicciones de algunos valores morales sobre la feminidad en la sociedad azteca: traía el sufrimiento con enfermedades venéreas y lo curaba con la medicina, inspiraba las desviaciones sexuales pero a la vez tenía la capacidad de absolverlas, y todo ello siendo diosa madre de la fertilidad, del parto, patrona de los médicos y a la vez diosa cruel que traía locura.
Tepeyóllotl
Tepeyóllotl (en náhuatl: tepeyollotl, ‘corazón del monte’‘tépetl, monte, montaña, cerro; yóllotl, corazón’)? en la mitología mexica es el dios de las montañas y de los ecos, patrono de los jaguares
Iztli
Iztli (o Itztli) era un dios mexica de piedra, en la forma de un cuchillo de sacrificios.
Servía a Tezcatlipoca como dios de la Segunda Hora de la Noche.
Está asociado con Chalchiuhtlicue y Tlazoltéotl.
Servía a Tezcatlipoca como dios de la Segunda Hora de la Noche.
Está asociado con Chalchiuhtlicue y Tlazoltéotl.
Huehuetéotl
Véase también: Xiuhtecuhtli
Huehuetéotl (en náhuatl: huēhueh-teōtl, ‘dios-viejo’)? es el nombre con el que se conoce genéricamente a la divinidad mesoamericana del fuego. Su culto fue uno de los más antiguos de Mesoamérica, como lo testifican las efigies encontradas en sitios tan antiguos como Cuicuilco y Monte Albán.En tanto que divinidad solar, estaba relacionado con el calendario. Se le representaba como un anciano arrugado, barbado, desdentado y encorvado. Sentado, Huehuetéotl llevaba un enorme brasero sobre sus espaldas. En otras ocasiones, el mismo brasero era la propia representación del dios. La Serpiente de Fuego (Xiuhtecuhtli) parece haber sido su nahual. Uno de sus símbolos era la cruz de los cuatro rumbos del universo o quincunce, que partían del centro donde él residía.
Tonatiuh
Tonatiuh o Tonatiuhtéotl (en náhuatl: tonatiuh, ‘el sol’‘tonatiuh, sol’)? en la mitología Azteca es el dios del Sol. El pueblo mexicano lo consideró como el líder del cielo. También fue conocido como el Quinto Sol, debido a que los mexicas creían que asumió el control cuando el Cuarto Sol fue expulsado del cielo, y de acuerdo a su Cosmogonía, cada sol era un dios con su propia era cósmica y según los aztecas, ellos aún se encontraban en la era de Tonatiuh (Nahui-Ollin).
Según cuenta el mito mexica que los dioses, después de la muerte del cuarto sol, buscaban al quinto nuevo sol. Encontraron a dos dioses, a Tecusiztécatl, un hombre cobarde pero orgulloso de sí mismo, y Nanahuatzin, un dios noble y muy pobre. Cuando se sentaron alrededor de la pira (fogata para sacrificios) dijeron los dioses que debían sacrificarse en la misma pira para ser el quinto sol. Tecuciztécatl se metió en la pira y del dolor, se salió. Quedó manchado y se cuenta que así surgieron las manchas en el jaguar. Después de la cobardía de Tecuciztécatl, Nanahuatzin se metió en la pira, salió una chispa hacia el cielo y éste mismo se iluminó, surgiendo así el quinto sol. Luego de ver Tecuciztécatl al dios pobre, que se había convertido en el quinto sol, le dio envidia y se metió en la pira. Así surgió una nueva chispa, se lanzó al cielo y apareció un segundo sol. Era invencible. Llegó el momento en que lo mataron los dioses menores. En todo el trayecto de la batalla de los dioses menores con Tecuciztécatl, Nanahuatzin se quedó callado. El segundo sol, murió porque uno de los dioses menores le lanzó un conejo y lo atravesó. De esta forma, murió y se convirtió en la Luna, y se cuenta que vemos un conejo en la Luna por el conejo que le lanzó el dios. Nanahuatzin luego de esto, se autonombró Tonatiuh.[2]
Así, el dios demandaba sacrificios humanos como tributo y si estos se le rehusaban, él se movería a través del cielo para ocultarse. Cada día exigía dos sacrificios humanos, el corazón de dos personas, para alimentarse después de sus batallas durante la noche, durante el día, lo acompañaban dioses y diosas; las diosas eran llamadas Cihuateteo, y acompañaban a Tonatiuh por haber muerto en el parto, o por algo relacionado con el agua, tanto sequía como inundación; los mexicas estaban fascinados con el sol y lo observaban cuidadosamente, y tenían un calendario solar que estaba en segundo lugar en cuanto a precisión, solamente superado por el calendario de los mayas, donde muchos de los monumentos mexicas que se mantienen en pie en la actualidad, están alineados con el sol, en la Piedra del Sol (conocida como calendario azteca) se representó con un cuchillo de sacrificio como lengua; era dibujado con el disco solar en la espalda y con el cuerpo y la cara rojos.
Al conquistador español Pedro de Alvarado se le atribuyó el nombre de Tonatiuh por su pelo rubio y ojos celestes.[3] El icono del sol de manera ancestral era el águila, en náhuatl cuauhtli.
Según cuenta el mito mexica que los dioses, después de la muerte del cuarto sol, buscaban al quinto nuevo sol. Encontraron a dos dioses, a Tecusiztécatl, un hombre cobarde pero orgulloso de sí mismo, y Nanahuatzin, un dios noble y muy pobre. Cuando se sentaron alrededor de la pira (fogata para sacrificios) dijeron los dioses que debían sacrificarse en la misma pira para ser el quinto sol. Tecuciztécatl se metió en la pira y del dolor, se salió. Quedó manchado y se cuenta que así surgieron las manchas en el jaguar. Después de la cobardía de Tecuciztécatl, Nanahuatzin se metió en la pira, salió una chispa hacia el cielo y éste mismo se iluminó, surgiendo así el quinto sol. Luego de ver Tecuciztécatl al dios pobre, que se había convertido en el quinto sol, le dio envidia y se metió en la pira. Así surgió una nueva chispa, se lanzó al cielo y apareció un segundo sol. Era invencible. Llegó el momento en que lo mataron los dioses menores. En todo el trayecto de la batalla de los dioses menores con Tecuciztécatl, Nanahuatzin se quedó callado. El segundo sol, murió porque uno de los dioses menores le lanzó un conejo y lo atravesó. De esta forma, murió y se convirtió en la Luna, y se cuenta que vemos un conejo en la Luna por el conejo que le lanzó el dios. Nanahuatzin luego de esto, se autonombró Tonatiuh.[2]
Así, el dios demandaba sacrificios humanos como tributo y si estos se le rehusaban, él se movería a través del cielo para ocultarse. Cada día exigía dos sacrificios humanos, el corazón de dos personas, para alimentarse después de sus batallas durante la noche, durante el día, lo acompañaban dioses y diosas; las diosas eran llamadas Cihuateteo, y acompañaban a Tonatiuh por haber muerto en el parto, o por algo relacionado con el agua, tanto sequía como inundación; los mexicas estaban fascinados con el sol y lo observaban cuidadosamente, y tenían un calendario solar que estaba en segundo lugar en cuanto a precisión, solamente superado por el calendario de los mayas, donde muchos de los monumentos mexicas que se mantienen en pie en la actualidad, están alineados con el sol, en la Piedra del Sol (conocida como calendario azteca) se representó con un cuchillo de sacrificio como lengua; era dibujado con el disco solar en la espalda y con el cuerpo y la cara rojos.
Al conquistador español Pedro de Alvarado se le atribuyó el nombre de Tonatiuh por su pelo rubio y ojos celestes.[3] El icono del sol de manera ancestral era el águila, en náhuatl cuauhtli.
Cintéotl
Cintéotl o Centéotl (en náhuatl: cinteotl, ‘dios del maíz’‘cintli, maíz; teotl, dios’)? en la mitología mexica es el dios del maíz, en ocasiones es considerado como un ser dual, hombre y mujer, o bien solo del sexo masculino mientras en sexo femenino pasó a ser Chicomecóatl, que según la Cosmogonía mexica nació de la unión de Piltzintecuhtli, dios de los temporales, y Xochiquétzal, diosa de la belleza, de las flores, de la juventud y de la fertilidad, patrona de las jóvenes, del embarazo, de los partos y de los oficios de las mujeres, que tras su nacimiento se refugió bajo la tierra convirtiéndose en distintos sustentos, de entre ellos, el maíz divinizado. Entre sus diversos cultos se le celebraba junto a Chicomecóatl, la diosa de la agricultura, de las cosechas y de la fecundidad, en los meses de "Huey tozoztli" y "Huey tecuilhuitl" sacrificando a una cautiva.
Tuesday, August 25, 2015
El tiempo-espacio nahua
Cipactli era una voraz, primitiva y monstruosa criatura marina, mitad cocodrilo y mitad pez. Estaba siempre hambrienta y en cada junta que unía sus 18 cuerpos había una boca adornándola.
Su nombre también es el del primer día del calendario sagrado azteca. Que en este aspecto la mayoría de civilizaciones de Mesoamérica coinciden en que es muestra de una enseñanza aun más profunda. El orden de los días tiene mucho que ver en eso, ya que no es un orden hecho al azar. Los días están ordenados de manera que parece que van en ascenso en cuanto a belleza estética y virtudes que podemos relacionar con cada uno de los días y las virtudes que los seres humanos podemos desarrollar. De ahí se infiere que Cipactli es la representación mas primitiva de la tierra, el origen, la materia pura, el estado inerte de las cosas y es el primer día de dicho calendario le seguirán los demás días hasta llegar al último que es [Xochitl], lo más sublime, Este modo de entender el calendario nos explica cómo debe ser nuestro desarrollo como seres humanos partiendo de lo más arcaico a lo sublime.
Creación del mundo
Cipactli era el único ser marino que existía en aquel entonces, hasta que Quetzalcóatl lo mató para crear la tierra. Para ello, su hermano Tezcatlipoca tuvo que sacrificar un pie al utilizarlo como cebo para atraer al monstruo. Con el cuerpo de Cipactli los dioses crearon la Tierra. Así, cuando se vieron en la necesidad de dar forma al mundo, un espacio, un suelo, se decidió que Cipactli se partiría por la mitad: una mitad sobre la otra, obteniendo cielo y tierra. El problema es que no había lugar para el hombre, entonces con dos árboles se erigió un espacio que separaba las dos mitades. Así, entre nueve cuerpos por arriba, "los nueve que están sobre nosotros" ("chicnauhtopa"), y otros nueve abajo, "los nueve mundos de los muertos" ("chicnauhmictlan") la mitología situaba la vida del hombre. Otra cuestión fue la creación del tiempo de la que se encargaron los esposos Oxmócoc y Cipactónal, así con el consejo de Quetzalcóatl crearon el calendario azteca que en honor de la criatura constaba de 18 "meses" de veinte días (360 días en total), el primero de ellos con su nombre y dedicado a ella.Cipactónal (en náhuatl: cipactonal, ‘espíritu de lagarto’‘cipactli, lagarto; tonalli, espíritu’) en la mitología mexica, es el dios de la astrología y de los calendarios, los cuales inventó junto con su esposa Oxomoco, es la personificación del día. Cipactónal y Oxomoco juntos son los Adán y Eva de la mitología náhuatl, posteriormente deificados. Oxomoco debía hilar, y Cipactonal trabajar la tierra y no estar ocioso. Quetzalcóatl les trajo el maíz desde Mictlán confrontándose con Mictlantecuhtli para que Oxomoco lo sembrara, cuidara y cosechara y luego Cipactonal lo moliera y cocinara para que ambos se fortaleciesen al comerlo.
El nombre ‘Cipactonal[li]’ puede significar también ‘Dia del Lagarto’ o ‘Dia Cipactli’; Esto nombre puede ser una alusión a dos cosas:
- Era el primero hombre, de echo el tonalli llamado “Cipactli” es el primer dia del calendario mexica y era el día del comienzo, de la origen.
- Inventó el calendario, de echo (como ya se ha especificado) “Cipactli” es un tonalli [«Dia»] del calendario sagrado méxica.
Los nahoas creían en un creador de todas las cosas, Ometecuhtli, y lo colocaban en la región
más alta de los cielos, en un lugar llamado Omeyócan. Pintábanlo sentado en un
icpalli real, adornado de riquísimas plumas y de los símbolos de la luna y de
la estrella de la tarde, teniendo sobre la frente, en su tocado, el signo de la
luz. Poníanle detrás, para representar su nombre jeroglífico, según era
costumbre, un copilli ó corona real, queriendo así expresar que era el dios
principal, el rey de los dioses.
Ometéotl (en náhuatl: ometeotl,
‘dos dios’‘ōme 'dos'; teō-tl, dios’)? en la mitología mexica es el dios de la dualidad; eruditos
como Miguel León-Portilla traducen a Ometecuhtli (en náhuatl: ometecuhtli,
‘dos señor’‘ōme 'dos'; tecuhtli, señor’)? y Omecíhuatl] (en náhuatl: omecihuatl,
‘dos señora’‘ōme 'dos'; cihuatl, señora’)? como Señor
y Señora de la dualidad, implicando un
solo dios de carácter
dual llamado Ometéotl. Ometecuhtli, representa la esencia masculina de la
creación y es esposo de Omecíhuatl y padre de
Tezcatlipoca rojo (Xipetótec), Tezcatlipoca
negro (Tezcatlipoca), Tezcatlipoca
blanco (Quetzalcóatl), y
Tezcatlipoca azul (Huitzilopochtli). Este es un
dios antiguo, que no tenía templos, y era casi desconocido por el pueblo, pero
muy nombrado en los poemas de las clases altas. Debido a que se lo menciona de
una manera que parece ignorar el resto de la Cosmogonía mexica, León Portilla sugiere que tal vez los sabios mexicas estaban en un
proceso de aglutinar a los demás dioses en esta deidad (Wikipedia, 2014) (León Portilla,
1993).
Ometeótl es
también llamado in Tonān 'nuestra madre', in Totah 'nuestro padre', Huehuetéotl (en náhuatl: madre
nuestra, padre nuestro, dios viejo )? como dualidad
y unidad masculino-femenina, reside en Ilhuicatl-Omeyocan (en náhuatl: ilhuicatl-omeyocan,
‘el cielo donde (está) la dualidad’‘ilhuicatl, cielo; ōme
'dos' -yō; ōmeyōtl, dualidad; -cān, locativo’)? que, a su vez,
ocupa el más alto lugar de los cielos, él/ella es padre/madre del universo y
cuanto hay en él, como "Señor y Señora de Nuestra Carne y Sustento",
suministra la energía cósmica universal de la que todas las cosas derivan, así
como la continuidad de su existencia y sustento. Provee y mantiene el ritmo
oscilante del universo, y le confiere a cada cosa su naturaleza particular. Es
en virtud de estos atributos que se lo/la llama "El Uno Mediante Quien
Todos Vivimos" y el/la que "es el verdadero ser de todas las
cosas, preservándolas y nutriéndolas".
Por ser metafísicamente inmanente,
Ometéotl es llamado/a Tloque
Nahuaque (en náhuatl: ‘amo de lo
cercano y lo lejano’) o (en náhuatl: ‘el/la que
está cerca de todas las cosas y de quien todas las cosas están cerca’), en
tanto epistemológicamente trascendente
se lo/la llama Yohualli-ehecátl (en náhuatl: ‘uno que es
invisible (como la noche) e intangible/impalpable (como el viento)’) recibe
también los nombres de Moyocoyatzin (en náhuatl: ‘el inventor
de sí mismo’) y Ipalnemohuani (en náhuatl: ‘el dador de
vida’).[1]
La primera obra del Ometéotl fue la creación de los
cielos, que está representada en la primera pintura del códice Vaticano.
Tenemos ya al sol representado por su fuego y por
su luz. y desde este momento se nos va á manifestar á
su vez como creador. Siguiendo siempre la idea de la
dualidad y de que solamente un par podía producir crea-
ciones, al sol, Tonacatecuhtli, le dieron por mujer á la
tierra. Tonacacihuatl; y cuenta la leyenda que tuvieron
por hijos á Quetzalcoatl, la estrella de la tarde, y á la
luna, Tezcatlipoca; que pasaron seiscientos años después
de la creación de los dioses , y estaba el mundo sumergido en un océano de tinieblas ; y que de acuerdo
Tonacatecuhtli , Tonacacihuatl, Quetzalcoatl y Tezcatlipoca hicieron el fuego y de él un medio sol. Este
medio sol es la misma estrella de la tarde. Cuando
crearon á este medio sol ó estrella de la tarde hicieron
á un hombre y tina mujer, Cipactli y Oxomoco, y luego
formaron los días.
Después fueron creados los cielos y
los dioses de los muertos, Mictlantecuhtli y su mujer
Mictlancihuatl, y al fin los hombres maceguales ; y no
colocaron á éstos en un paraíso de ociosidad sino en el
sublime edén del trabajo , mandando que el hombre
labrase la tierra y la mujer hilase y tejiese. Tal es el
génesis nahoa.
¿Pues que es ese Cipactli, creado antes que los
cielos, antes que Mictlanteculitli, es decir, antes que el
sol se ocultase detrás de la tierra y antes que los
hombres maceguales, que en ella habían de vivir y
trabajar?
El jeroglifico del códice Borgiano es un cuádrete en
que se ve en primer término al Tonacatecuhtli ú
Ometecuhfli, al sol como creador. El dios está sentado
en un teoicpalli ó silla de los dioses; está representado
por el carácter figurativo hombre , es decir , por una
figura humana; se le contempla lujosamente ataviado y
se distingue por un atributo que le es particular y que
no tiene ningún otro dios, por su tocado, que lo forma la
misma figura del Cipactli. En esta parte del códice
Borgiano se trata de las diversas creaciones, pues más
adelante se ven la de la estrella de la tarde , la de la
luna, etc. La primera creación fué Cipactli. y Cipactli
era el atributo del creador: ¿qué es, pues, ese sublime
mito que distingue al hacedor nahoa y que es lo primero
que sale de la nada? Es la luz, el sol considerado como
luz ; es el primer día de la creación , los primeros rayos
que atravesando las espesas nubes que rodeaban la
tierra naciente, cayeron sobre los mares que empezaban
á extender en calma sus azuladas ondas mientras la
vigorosa vegetación primitiva brotaba en los islotes como rica esmeralda en un lecho de turquesas. Entonces en el cielo se desplegó el manto azul del infinito; lo que antes era noche fué vida; y por eso los nahoas hicieron de la luz la primera creación ; inventaron también su fíat lux. y con ella coronaron á su dios creador.
vigorosa vegetación primitiva brotaba en los islotes como rica esmeralda en un lecho de turquesas. Entonces en el cielo se desplegó el manto azul del infinito; lo que antes era noche fué vida; y por eso los nahoas hicieron de la luz la primera creación ; inventaron también su fíat lux. y con ella coronaron á su dios creador.
¡ Qué himno! La luz formando el tul del cielo, dejando ver por vez primera las aguas de los mares y los bosques de la tierra y en sus sublimes vibraciones haciendo sonar el nombre del Creador, luz; mientras el primer sol, saliendo Creación de Cipactli y formación del calendario de la primera aurora, daba el primer instante de vida á nuestra pobre tierra! Ese poema es Cipactli.
Cipactli es un
rayo de luz desplegándose y vibrando en el infinito.
Veamos la etimología de esta palabra sagrada que
nos abre el templo de los misterios de la religión nahoa.
Cipactli. La letra i es la raíz de la luz en. la
lengua náhuatl. Así i-xi son los ojos, é i-ztli es la
obsidiana cuya punta semeja los rayos del sol, por lo
que significa también la misma luz. Pac es una preposición que quiere decir encima , arriba. Así ipac es
la luz de lo alto , y este nombre se da á la luz de la
luna. Si le interponemos el numeral Ce, uno, nos dará
Ce-ipuc y por contracción Cipac, que es la primera luz
de arriba, la primera luz creada. Agregando el sufijo tli
para significar un ser viviente, personificaremos la luz en
el Dios Cipactli, y si en lugar de ese sufijo agregamos
la voz tonal, día, tendremos Cipactónal, el día en que
alumbró la primera luz, el primer día de la creación.
Y como el sol es el astro que da la idea perfecta de la
luz, el sol fué Cipactli, y bajo otro aspecto Cipactónal
fué el día.
Pero en este mito debió venir también la idea de
la dualidad , y Cipactónal tuvo por mujer á Oxomoco.
Si Cipactónal es el día, Oxomoco es la noche: si
Cipactli es el sol, Oxomoco es la tierra. En efecto,
xom-itl es pié, o-tli, camino, y co preposición de lugar;
de donde viene Xomoco, y cuando se quiere dar más
fuerza á la expresión Oxomoco, repitiendo el lugar, el
camino. Así encontramos en los cronistas escrito, ya
Xomoco, ya Oxomoco, y á ocasiones Xomico. Quiere,
pues, decir el nombre: el lugar que si?'ve de camino á
los pies, la tierra.
En el jeroglífico del códice Borgiano, á la derecha
de la creación del Cipactli , se ve á un hombre y una
mujer envueltos en una manta : manifiestan estar procreando; son los mismos Cipactli y Oxomoco, y el asta
que de en medio de ellos sale es la flecha del tiempo que
se encuentra en todos los monumentos cronológicos del
sol ; y aquí manifiesta que de la unión y combinación del
día y de la noche se formó el tiempo. Por eso se decía
que Cipactli y Oxomoco formaron el calendario.
Los poetas antiguos no cantaron nada más grandioso que
esta unión íntima del sol y de la tierra , que este
matrimonio de Cipactli y Oxomoco, que estos amores
de la luz y de las tinieblas , del día y de la noche , que
tuvieron por hijo al tiempo.
Bibliografía
Chavero,
A. (1953). México a traves de los siglos; Historia antigua y de la
conquista (Novena ed., Vol. 1). (V. Riva Palacios, Ed.) México, México:
Cumbre S.A.
León Portilla, M. (1993). La filosofía nahuatl,
estudiada en sus fuentes (Séptima ed.). México, México: Universidad
Nacional Autónoma de México; Insituto de Investigaciones Historicas.
Real Academia Española.
(2014). Diccionario de la lengua española (Vigesimotercera ed., Vol.
2). México, México: Planeta .
Wikipedia. (4 de Mayo
de 2014). Ometéotl. Recuperado el 16 de Agosto de 2015, de Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Omet%C3%A9otl
Wikipedia. (21 de Julio de 2015). Nahuas.
Recuperado el 15 de Agosto de 2015, de Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Nahuas
Subscribe to:
Posts (Atom)

